DECLARATORIA DE HEREDEROS
DECLARATORIA DE HEREDEROS El impecable y elegante traje negro llegó soberbio a la capital de la provincia, por vía aérea y entrega exclusiva. Allí lo fue a retirar desde el oeste el acaudalado millonario Serafín Carrizo Ruppens quien lo encargó directamente en Italia y no escatimó en gastos. Planeaba impactar en un importantísimo evento que estaba planeando, en el cual haría un gran anuncio. Sin embargo, su secretario y sus allegados decidieron darle su primer y único uso el día de su sepelio y funeral. Carrizo Ruppens, un casi octogenario terrateniente, no había tenido descendencia ni tampoco se había encontrado testamento alguno. Su tremenda y por momentos incalculable fortuna no tenia dueño, y deambuló por pasillos tribunalicios durante décadas hasta que el Juez Fierro, por fin encontró un principio de solución. En breve, el fallo estaba por salir. Luego del funeral, y a lo fines organizativos, El Secretario de Carrizo Ruppens telefoneó a la capital...