INTENSIDADES

 INTENSIDADES

 Eclesiastés 8 : 15

 

El recreo de la escuela siempre sonaba puntual. Un largo "Ring" de varios segundos, quizás demasiados. Era el momento mas esperado de la clase, como en toda escuela: vivimos contando los minutos para que termine la hora.

Al sonar el timbre, el primero en salir era Luis Adrián Aveledo,  a quien llamábamos cariñosamente "El Tero". Él se sentaba al lado de la puerta, así que no era gran proeza lo suyo, solo los rápidos reflejos característicos de un niño que aparte jugaba muy bien al fútbol.

Y si, también salía picando y primero para ganar la canchita para nosotros, porque el grado que llegaba primero era el que tenía el derecho de usar la ese espacio escolar para jugar fútbol durante los diez o quince minutos que había entre "hora" y "hora".

Curiosidades de la duración del tiempo. Cualquiera podría afirmar que esos diez o quince minutos que tiene el recreo duran mas que la inacabable  hora con la vieja de matemática, o la vieja de lengua. Esos diez o quince minutos son la gloria para cualquier estudiante de primaria que gusta jugar al fútbol. Se corre, se vive y se transpira lo que dura un medio tiempo en el fútbol, es decir cuarenta y cinco minutos.

En definitiva, el tiempo es eso... o no?  Un montón de momentos cuya intensidad guarda la memoria. Después la humanidad entera se ha devenido en ordenarlo. Ha usado día y la noche, el sol y la luna, el verano y el inviero. Así fueron naciendo los ciclos, los años, los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos, los segundos, y que se yo cuantas unidades de medida del tiempo. Medir el tiempo, claro está, permite ordenar nuestra vida, disciplinarla, establecer parámetros , etc. Todas esas, circunstancias que hacen a la mejor, o aparentemente mejor, convivencia humana.

Pero claro, el tiempo de cada uno, el tiempo de las personas es distinto. Se vive, se siente, se sufre, se disfruta. Entonces ese recreito de diez o quince minutos parece eterno e inolvidable, y la clase de una hora no. En cualquier caso, esto todo el tiempo bien medido, hora de clase y recreo. Pero uno parece medir mas que el otro, o viceversa.

Como en verdad no estamos seguro de si el tiempo se mueve, Adrián incorporaba el concepto de velocidad: ir corriendo, es decir, ir mas rápido, nos permitía hacer uso de la canchita. La velocidad de Adrián (célebre y legendaria, dicho sea de paso), incorpora el concepto de espacio.

El espacio también ha sido medido en gran parte de sus formas, tiene metros, centímetros , kilómetros, área, superficie, etc (son muchos mas seguramente), pero al igual que el  tiempo, tampoco parece moverse. Es estático. Como la distancia a la canchita es siempre la misma desde el aula, y el tiempo del recreo parece ser siempre el mismo, Adrián y sólo Adrián es el propietario de que ese tiempo sea un tiempo nuestro, inolvidable , en esa infancia maravillosa de la escuela.

Ahora ya está listo el asado. Matambrito, Chinchulines, los chori, vacío, costilla. Hay un buen vino tinto y ensalada. El picado de los sábados ya terminó y como siempre nos quedamos un par de horitas más.  Todo está medido de una u otra forma. Hasta nosotros y nuestros cuantos años mas.

 Adrián, apenas terminó el turno, fue reservó para el próximo sábado, a la misma hora.

El asado está exquisito. Nuestro momento también


LISANDRO AHUMADA

@lisandroahumada

Agosto 2021

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